El Cerco de Ceniza
La niebla gris que encierra el valle desde hace tres semanas. Quien entra en ella sale por donde entró.
El Cerco de Ceniza es un anillo de niebla gris a unos 600 metros de la plaza. Bajó del monte hace tres semanas y cerró el valle. Nadie lo cruza, y la demo no lo abre. Es la pregunta abierta que queda para la expansión.
Cómo es
- Gris pizarra, quieta, sin luz propia.
- No se mueve con el viento. Las ramas se agitan y la niebla no.
- No huele a nada y apaga los sonidos.
- Si cae ceniza sobre el pueblo, la niebla no deja que el viento se la lleve. Tampoco el humo sale del valle.
Se llega hasta ella por El Lindero: el final del camino, la barricada de los vecinos, el mojón de Vharn y el borde de la niebla. Junto a la barricada hay huellas que entran en la niebla y salen por el mismo sitio.
Qué pasa si entras
Sales por donde entraste, una hora después, con ceniza en el pelo. Ni la caza, ni los pájaros, ni los muertos pasan. Es una de las Leyes del mundo.
- Hal vio un ciervo entrar y volver a salir.
- Úrsula ha entrado varias veces a buscar a su hijo.
- Cada noche, a las 22:00, algún vecino lo prueba atado a una cuerda. Ver Vida del pueblo.
En el juego, cruzar la niebla no lo narra el máster: lo resuelve el juego. Hay que estar en El Lindero y decir algo como «cruzo la niebla», «me meto en la niebla» o «salgo del valle». «Voy al borde de la niebla» solo te acerca.
Al otro lado
Al otro lado está el Camino de Valcruz, en la zona «Más allá del Cerco». Nadie llega en la demo: el mapa lo enseña como un vecino bloqueado. Allí está Pol, el hijo de Úrsula, que salió al mercado de Valcruz la víspera.
Lo que dice cada uno
Cada vecino tiene su teoría. «Es la maldición de Vharn», dice el regidor. «Es un cerrojo, y los cerrojos tienen llave», dice Ilse. La tabla completa está en Vida del pueblo.
Spoiler: qué es en realidad
El Cerco es la Guarda de Vharn. Es un conjuro de contención que levantaron los primeros señores para cerrar el valle cuando La Brasa se agita. Quedó dormido desde el incendio, sin nadie que lo alimentase.
Despertó hace tres semanas, cuando Ysolde, la última de la sangre, volvió con un ascua de la Brasa. Ella no sabe que fue ella. Es un conjuro protector que se ha vuelto cárcel: no hay villano al que matar para abrirlo.
Ilse reconoce en la niebla un cerrojo de sus maestros, pero no sabe abrirlo.
Spoiler: los tres anclajes
La Guarda tiene tres anclajes con el sello de Vharn:
- El del valle: el mojón de El Lindero, ligado al pozo y al ascua.
- El del bosque: la Lobera, al otro lado de la niebla.
- El de las minas de plata.
La demo solo puede templar el primero. Los otros dos esperan fuera. Templar el ascua afloja el Cerco, pero no lo abre.
Spoiler: el epílogo
Al amanecer del sexto día, pase lo que pase, la niebla sigue donde estaba. Ilse sube al tejado del molino, la mira un rato largo y dice: «Cambia. Pero sigue cerrada».
Según el final que se haya cumplido:
- Templar el ascua: la niebla se retira un paso. El mojón queda limpio de ceniza y frío al tacto.
- La verdad en el pozo: se oye una voz al otro lado. Úrsula corre a la cerca: dice que es Pol.
- Que arda Vharn: la niebla se vuelve roja, del color del humo que no pudo salir.
Brezal sigue sellada. La Guarda de Vharn tiene más nudos. Ver Acto III · La noche de la Brasa.