Doro
El joven guardia del portón, sobrino del regidor. Habla de más y ha visto algo que no se atreve a contar.
Doro

| Rol | Guardia (mientras no sabes su nombre: «el guardia») |
| Dónde | Plaza del Pozo, en el portón norte |
| Actitud | Neutral |
| Percepción pasiva | 15 |
| Combate | CA 16 · PG 11 · ataque «lanza» (+3, 1d6+1) |
| Facción | La casona del regidor |
Quién es
Joven y alto, con la lanza apoyada en el hombro y unas botas demasiado nuevas. Habla más de la cuenta, se corrige a media frase y se ríe de sus chistes antes de acabarlos.
Vigila el portón norte, el que lleva a El Soto y a El Lindero. Hace la ronda del Lindero por si algo sale de la niebla.
Trasfondo
Las botas se las regaló su tío al darle la plaza, con el sello del zapatero de la casona en la suela. Doro cree que son un premio; el pueblo sabe que son un collar, y baja la voz cuando él pasa. Nunca las ha manchado de barro: rodea los charcos, y Hal reconoce sus huellas a cien pasos.
Las madres amenazan a los niños con «que te llevo con Doro». A él le enorgullece y le ofende a la vez.
En la última feria de otoño perdió el duelo de capas contra una niña de doce años. Lleva la capa corta, y nadie se lo comenta por pena, que es peor.
Su tío dice «mi sobrino» cuando le hace quedar bien, y «el hijo de mi cuñada» cuando se equivoca. Doro lo nota y lleva su propia cuenta.
Brenna le dice cada noche las mismas tres frases. Él cree que le riñe.
Spoiler: por qué calla
- Una vez ya contó lo de las luces, y Garrán le dio una paliza «por asustar al personal». Por eso no ha dicho nada de la figura del hatillo.
- Si le preguntan por el Soto, se ríe de su chiste un poco tarde y mira al suelo.
Qué quiere
Que lo tomen en serio. Cobra de su tío, el regidor, por vigilar el portón y hacer la ronda.
Horario
| Franja | Dónde |
|---|---|
| Día (6-14) | El portón norte, Plaza del Pozo |
| Tarde (14-20) | La barricada, El Lindero |
| Noche (20-6) | La barra, Taberna del Jabalí |
A las 13:00 acompaña a Garrán en el cobro del diezmo, haciendo de pared. Ver Vida del pueblo.
Lleva encima
| Qué | Dónde | Detalle | Lo pone |
|---|---|---|---|
| botas nuevas | puesto | Botas de cuero nuevas, sin una mancha de barro. En la suela, el sello del zapatero de la casona. | la historia |
| sobreveste de guardia | puesto | el ajuar | |
| bolsa de cuero | al cinto | 8 de plata y 9 de cobre | el ajuar |
| silbato de hueso | en la bolsa | el ajuar | |
| mendrugo de pan | en la bolsa | el ajuar | |
| lanza | encima | el ajuar |
Se le puede robar o encontrar al registrarle. Ver Mecánicas › Inventario y carga.
Sale de los datos del juego: lo que pone «el ajuar» se lo da su oficio; lo que pone «la historia», esta campaña. Es lo que lleva al empezar la partida.
Relaciones
- Osric Malvez: su tío. Le admira y le teme.
- Garrán: se burla de él.
- Hugo: beben juntos. Hugo le hizo la lanza.
- Brenna: le quiere como a un sobrino tonto.
- Hal: le tiene miedo.
- Tobías: le desprecia.
- Úrsula: le hace la ronda por la cerca de atrás de los Corrales.
Lo que dice de la niebla
Repite que su tío dice que es «el castigo por cobrar poco diezmo». Es falso, pero revela el miedo de Osric.
En la historia
- Encargo: la ronda hasta el Soto. Doro no puede dejar el portón y paga a quien vaya hasta el roble a mirar. Ver Encargos del tablón.
- Lo que vio Doro (Acto I · Lo que trae el agua): se pone nervioso cuando alguien mira hacia el granero viejo. Algo ha visto.
- Pista: Luces en el granero. Sale si se le trata como a un igual, se le invita a algo o se le convence. Con amenazas se cierra. Ver Pistas.
- Si muere Hugo, guarda luto unos días; si le mató un forastero, le coge inquina cuando se entera (opinión −10). Trata de igual a igual a quien fue soldado (opinión +5 y una opción con Persuasión CD 12). Ver Mecánicas › El mundo reacciona: opinión, etiquetas y comentarios.
- Es la autoridad, con Garrán: da el alto y detiene. Si alguien le hace daño a Hugo, su compañero de jarra, además se mete; Osric Malvez se mete si se lo hacen a Doro. Ver Mecánicas › Crimen, testigos y ley.
Spoiler: su secreto
Ha visto luces en El Granero Quemado dos noches seguidas. Una de ellas vio también una figura con un hatillo por la senda del arroyo, pasadas las once. No lo ha contado por miedo a que su tío le mande a mirar.
Sabe a qué hora cambia la guardia. Y que su tío paga a Garrán por algo que no le cuentan.